Hoy en clase hemos estado leyendo un artículo sobre las adicciones que nos producen las redes sociales. Es muy revelador el por qué nos sentimos atraídos por una pantalla...
¿Por qué
enganchan las redes sociales e incluso pueden causar adicción?
Adicción: ¿Por qué es tan difícil desconectar de las redes sociales? A todos nos pasa: entramos en una aplicación para consultar algo breve y, sin darnos cuenta, ya no paramos. Horas más tarde, cerramos la pantalla con una sensación de vacío y pérdida de tiempo.
No es una cuestión de falta de
voluntad, la realidad es más compleja. Tal y como explican los expertos, el
diseño de estas plataformas no es accidental; están cuidadosamente construidas
y pensadas para captar y retener nuestra atención.
Los usuarios somos el objetivo.
Aunque el acceso a la mayoría de las redes sociales es gratuito, hay un coste
oculto. Estas plataformas son negocios que se basan en la publicidad. El
objetivo primordial de las empresas tecnológicas es que estemos el mayor tiempo
posible conectados. Cuanto más tiempo, más valiosos nos volvemos para los
anunciantes. Por tanto, cada función, color y algoritmo está pensado y diseñado
para evitar que abandonemos la aplicación. ¿No os habéis dado cuenta de que los videos cortos, uno detrás de otro, sin que haya paradas o pausas entre ellos enganchan mas que los largos? ¿Creéis que es casualidad que Tik Tok tenga ese formato?
La psicología detrás de la red:
recompensas variables. Los diseñadores de estas aplicaciones usan principios de
la psicología humana. Al abrir una red social, no sabemos qué vamos a encontrar:
una notificación, un like, una noticia interesante Esto genera dopamina en el
cerebro resultando muy adictivo. Por eso no paramos de revisar el teléfono una
y otra vez.
El FOMO: El miedo a perderse algo
(conocido por sus siglas en inglés, FOMO: Fear of Missing Out) juega un papel muy
importante, necesitamos saber que está pasando, no nos lo podemos perder. Si no
estás conectado, sientes que quedas fuera del grupo o de la actualidad. También
la red es un "escaparate": lo que pasa es que solo se muestra la
parte bonita. Nadie sube momentos malos, o un grano en tu cara, en lugar de eso
editas las fotos con filtros, para tapar los defectos. El problema es que llegas a creer que lo que ves en la red es la realidad, luego te comparas con
tu vida real, que no es tan perfecta, y por eso hay tantos problemas de
autoestima e inseguridad.
La Red Social ofrece un espacio
idóneo para proyectar una imagen mejorada de nosotros mismos, buscando la
aprobación de los demás en la red, pero muchas veces descuidamos las relaciones
“reales”, das un like a tu vecino en Instagram, pero luego te lo cruzas en la
calle y no eres capaz de saludarle. Así móvil ya no es una herramienta sino que
creas un vínculo afectivo con él por todo lo que guardas dentro, y esto también
hace que nos sea difícil dejarlo a un lado.
REFLEXIÓN: Esto no significa que no podamos
usar las Redes Sociales, sino que tenemos que aprender a usarlas, hay que
hacerlo manteniendo el control: las redes deben servirnos a nosotros, y no
nosotros a ellas. Un uso excesivo es malo, para nuestro cuerpo, pues no nos
movemos, y también para nuestra mente, al confundir lo que vemos en las redes
con la realidad. Para los casos mas graves, hay incluso centros y tratamientos
especializados para desintoxicarte, como con las drogas.
La clave reside en el equilibrio:
establecer límites de tiempo, relacionarte en el mundo real y ser críticos con
lo que vemos en pantalla, todo eso es fundamental para cuidar nuestra salud física
y mental en la era digital.
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